¿Y tú, qué tipo de madre eres?

 ¿Y tú, qué tipo de madre eres? por Eva Jiménez

¿Y tú, qué tipo de madre eres? por Eva Jiménez

La educación de los hijos e hijas es una de las tareas más difíciles y también la que genera mayores dudas a padres y madres; porque no existe una carrera que se estudie y te forme para ser madre, por lo que cuando se trata de educar a nuestros hijos vivimos con dudas permanentes. 

Para muchas de nosotras, el método más utilizado para saber si algo funciona es el "ensayo-error" y a menudo es una forma en la que nuestras energías pueden verse desgastadas. Por ello, es importante conocer qué elementos deben estar presentes en la educación de nuestros hijos e hijas y cómo combinarlos de manera apropiada para que la tarea de educar no suponga un continuo estrés en la vida familiar. 

Aunque todas las etapas de la educación tienen dificultades, es la etapa de la adolescencia de nuestros hijos la que a menudo causa mayores incertidumbres a las madres y padres. Por eso hoy queremos compartir un artículo que describe los diferentes prototipos de madres y padres de hijos adolescentes. Encontraréis una descripción para saber más sobre los diferentes estereotipos de madres, pero aquí os dejamos un breve resumen. 

http://educadoss.com/prototipos-de-padres-y-madres/

La madre ausente

Suele ser un caso frecuente en familias donde trabajan ambos progenitores en puestos de alta responsabilidad o con trabajo autónomo, que les lleva a un horario bastante irregular con continuas ausencias de casa.

Esta situación de ausencia es vivida negativamente por los hijos que manifiestan su rechazo con continuas llamadas de atención. Es su manera de demandar comunicación y mayor atención por parte de sus padres, en especial, de su madre.

La madre amiga, confidente y cómplice

En nuestro país, en general, las relaciones entre padres e hijos son buenas, incluso cálidas; pero esto último es especialmente cierto cuando se trata de las relaciones con la madre. Hablar con ellas con confianza, contarles experiencias, problemas, dudas, cómo van las cosas del día a día, compartir actividades… es una situación frecuente. Pero la madre amiga no ejerce de madre en el sentido de establecer límites al comportamiento de sus hijos, lo que dificulta la adquisición de normas instrumentales de comportamiento.

La madre preocupada, metomentodo… histérica a ratos

Este prototipo describe a la madre que está todo el tiempo encima, la madre que pregunta constantemente: “dónde has estado”, “qué has hecho”, “con quién”, “a qué hora has vuelto”, “cuidado con esto”, “cuidado con lo otro”… Repite mil veces las cosas que creen que los hijos deben hacer. Este prototipo de madre lleva a muchos hijos a no hablar con fluidez, para nodesencadenar un rosario de preguntas; aunque las relaciones sean buenas, estos interrogatorios permanentes coartan a los adolescentes en su confianza respecto de sus padres. 

La madre humillada

Se puede dar en aquellos hogares en los que la formación de la madre es bastante inferior a la del padre, o en los que la madre no trabaja fuera de casa y eso provoca el establecimiento de relaciones jerárquicas en casa donde la madre adopta un papel de subordinación. 

La madre-madre

Además de tener unas relaciones fluidas y cálidas con sus hijos, esta figura materna no sólo ejerce de amiga sino que sabe decir que no cuando hace falta; no va de colega que deja hacer a sus hijos cuanto quieren, sino que pone límites, marca pautas, establece normas.

En el proceso de educar a los hijos debemos presentar atención a dos ingredientes básicos: por un lado la vía afectiva donde se da cariño y también lugar a la comunicación, y; por otro lado, la vía del establecimiento de normas y límites, en el que se guía al niño o niña sobre qué normas seguir, se le enseña a tolerar la frustración, es decir a aceptar que no siempre es posible conseguir aquello que quiere. 

Pero ¿qué son los límites?, ¿cómo conseguir poner las normas?, ¿qué estrategias utilizo para hacerlas cumplir?, ¿qué pasa si mi hijo o hija no cumple la norma? En Enebra, tenemos la oportunidad de profundizar acerca de estas cuestiones, y conjuntamente guiaros para que os sintáis más seguras de vosotras mismas en cuestiones sobre la crianza de vuestros hijos e hijas.

Con actividades como el Coaching individual o grupal, el mindfullness, la atención terapéutica o nuestro servicio de psicología infantil, desde Enebra ayudamos a que las madres tengáis más herramientas para gestionar diferentes situaciones con vuestros hijos y a que os sintáis mejor en vuestra gran tarea de educar.

Eva Jiménez  / Psicòloga infanto-juvenil Col. 18023 / Equipo de Enebra